|
Tendríamos la
siguiente distribución geográfica para los grupos arawacos del
área:
Ingneri:
Trinidad, Islas Vírgenes, Puerto Rico y La República Dominicana.
Taíno: Puerto
Rico, Santo Domingo, Parte de Haití y el Este de Cuba.
Ciguayo-Macorix:
Este – Noroeste de La Isla La Española.
Subtaíno: Puerto
Rico, Jamaica, Centro de Cuba, parte de Las Islas Bahamas y de
Haití.
Lacayos: Subtaínos en transición hacia el Taíno. Con formas cerámicas que
van desde las simples expresiones subtaínas hasta el estilo Boca
Chica, de factura taína. Habitantes de las islas Bahamas.
Al período de la
prehistoria de la española que se caracteriza por la presencia de
grupos de recolectores – cazadores – pescadores se les denomina
Ciboney. Según algunos cronistas, la voz Ciboney proviene de las
Arahuacas Ciba = piedra y Eyeri = Hombre.
Los ciboneyes
constituyeron la primera oleada de inmigración proveniente de
Sudamérica y hay evidencias de que por el año 2,000 antes de
Cristo ya habían arribado a nuestras playas. Corresponde a
pueblos con una cultura de concha cuyas habitaciones estaban
ubicadas a orillas de ríos, pantanos, ensenadas y bahías. Sin
alfarería y sin agricultura, estos pueblos llegaron a ocupar
algunas áreas de la española y de Cuba, además de las Antillas
Menores. Los conquistadores españoles, que los llamaban “Indios
Viejos”, los describieron como tristes, tímidos y muy pacíficos.
Cuando tuvo lugar el descubrimiento, sus pocos supervivientes se
habían refugiado en los cayos más aislados y en la península más
occidental de Cuba, Guanahacabibes.
El ciboney
conservó algunas técnicas paleo-indias en cuanto a la utilización
de lascas de sílex pero, a su vez, desarrolló una industria lítica
más elaborada en lo que se refiere a la talla de las piedras:
prefiere las formas simétricas y llega a acabados apreciables. Su
ajuar utilitario está constituido por pequeños y grandes morteros,
majadores cónicos, rectangulares y cilíndricos. También
fabricaron hachas de piedra mariposoides y de cuello, algunas de
ellas decoradas.
Otros objetos
líticos como los esferolitos (bolas de piedra de diferentes
tamaños) y los dagolitos (cetros o dagas) son asociados a sus
prácticas ceremoniales o funerarias, entre las que se incluyen los
entierros secundarios, aplicando en este caso un pigmento rojizo a
los huesos de los difuntos.
Su alimentación
era similar a la de las poblaciones anteriores pero agregan a su
dieta raíces comestibles y mariscos. En los “concheros” (yacimientos
con gran cantidad de conchas de moluscos) estudiados se ha
encontrado restos de cangrejos, peces de mar y de ríos, manatíes,
otras y otros caracoles marinos. También se ha encontrado restos
de animales no marinos como las tortugas de agua dulce, jutías,
iguanas y roedores menores. Recogían y comían uvas de playas,
mamey, saona, hicacos, guanábanas, corozos, yuca, guáyica, etc.
El «Complejo
Madrigales» (2,050 antes de Cristo) es la fase más antigua que se
conoce hasta el presente para el Meso-Indio de la isla pero es en
el «Complejo Porvenir» (1030-90 antes de Cristo) en donde se
encuentra el mayor desarrollo. Ambos yacimientos se encuentran en
la desembocadura del río Higuamo de San Pedro de Macorís. |