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El primer
vehículo de motor que llego a la comunidad de La Romana, fue en el año 1916,
traído desde Puerto Rico por el comerciante local Luis José Ricart. Se trataba de un Ford Fostingo,
de bigotes y arranque por manigueta, además de luces delanteras
estilo faroles. Trabajaba con querosén y tenían las ruedas de madera
resistente, lo que da una idea de la estructura de ese carro que
causo sensación al circular por las escasas calles de la población.
Pero ya para 1920 circuló en la localidad otro
vehículo de motor, y a partir de esa fecha comenzaron a llegar
tímidamente otros por el puerto Románense, al igual que el primero,
que posteriormente fue convertido en la primera ambulancia que operó
la empresa Central Romana.
Con el paso del tiempo fue en aumento la
circulación de vehículos de motor, y ya para 1931, según revisión
hecha por la comisaría municipal, había en La Romana 14 autos, 8
camiones y una guagua.
Merece consignarse como dato histórico que el
primer medio de transporte que se utilizo en la localidad aldeana de
La Romana fue de orden animal. Las cargas se transportaban en las
llamadas recuas o procesión de mulos, caballos y burros, luego se
utilizaron las carretas tiradas por bueyes y mulos, usadas para
trasladar cargas y pasajeros.
Desde los anos 30 hasta 1961
estuvieron de moda los coches, hasta que el transporte urbano surge
con una guagua a Encuestas por la cooperativa Santa Cecilia. A partir
de ahí, este sistema ha tenido las modalidades que ya conocemos.
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